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lunes, 9 de junio de 2014


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LOS BUENOS HABITOS TE PERMITEN MEJORAR TU CALIDAD DE VIDA


La enfermedad de Alzheimer ha sido considerada Diabetes Tipo 3.  Quiero compartir esta información con Ustedes por que creo que tiene mucho sentido y vale la pena tomar nota de estos consejos.  Por que  el conocimiento es poder y más vale prevenir que lamentar.

El Alzheimer mata el cerebro, enreda y retuerce sus células vitales y por décadas ha sido considerado como una enfermedad incurable, genéticamente determinada.  Es la 6ta causa de muerte en los Estados Unidos. La realidad, es que  esta devastadora enfermedad comparte fuertes vínculos con otro padecimiento que causa estragos a millones de personas en todo el mundo, la diabetes.

Todos sabemos que las personas afectadas por la Diabetes Tipo 1 y Tipo 2 sufren de una notable resistencia a la insulina.  Los Tipo 1 causada por la incapacidad del cuerpo de producirla y los Tipo 2 causada por el deterioro de los receptores de insulina del cuerpo asociado al consumo excesivo de carbohidratos simples como granos procesados y azúcar.

Desde el año 2005 empezaron a aparecer estudios reveladores que muestran una coorelación entre la insulina y el deterioro de las células del cerebro.  Se sabe que los diabéticos corren el doble de riesgo de padecer demencia.  Las células del cerebro pueden llegar a ser insulino-resistentes exactamente igual que otras células del cuerpo.  Lo que una vez fue considerado como una acumulación misteriosa de placa de beta amiloide característica en el cerebro con Alzheimer ahora se asocia con la falta de insulina que afecta de forma negativa el funcionamiento de la mente.

Este conocimiento brinda una gran oportunidad para implementar tácticas de prevención que pueden ayudar a restaurar el funcionamiento de las células del cerebro.

Ya sabemos que una dieta alta en carbohidratos simples se relaciona con serias enfermedades como el cáncer, enfermedades cardíacas y la diabetes, lo que no hemos tenido en cuenta es el fuerte efecto que tiene en la salud de nuestro cerebro. Cuando consumimos carbohidratos, los cuales se metabolizan en azúcar en el cuerpo, nuestros niveles de azúcar en sangre (IG) se disparan.  Creando también una inflamación celular que poco a poco va deteriorando la salud de nuestro cerebro.  A lo largo del tiempo, una dieta alta en azúcar se traduce en una muerte acelerada de las células flexibles del cerebro.

Estudios han demostrado que las células del cerebro se contraen y se enredan como consecuencia de los altos niveles de azúcar en sangre y todo esto lo que significa es que el consumo de azúcar puede estar afectando drásticamente la salud de nuestro cerebro a largo plazo e incrementado la probabilidad de desarrollar lesiones relacionadas con la enfermedad de Alzheimer.

Cómo puedes reducir el riesgo de Diabetes Tipo 3?

Consume aceite de coco

El aceite de coco es considerado por algunos como el principal agente preventivo de la salud mental. Su efecto es rápido, no toma ni años ni meses en actuar, después de una dosis de 40ml.  Los trigliceridos de cadena media que se encuentran en el aceite de coco ayudan de forma rápida a activar el metabolismo del cerebro mejorando su funcionamiento cognitivo.  Estudios recientes han mostrado que los pacientes diagnosticados experimentan una mejora neurológica significativa después de incluir el aceite de coco en sus dietas.  También es una fuente importante de gasolina para el cerebro.
Cuando las células del cerebro han sufrido un deterioro metabólico asociado a la resistencia a la insulina, no aceptan más la glucosa, que es la fuente principal de alimento del cerebro.  De manera que, el aceite de coco, rico en ácidos grasos de cadena media que se transforman en ketones en el hígado son una fuente alternativa de energía para el cerebro tan eficiente como la glucosa.  Aunque aún no existen investigaciones científicas extensas los especialistas no descartan la posibilidad de los efectos antes mencionados y algunos se atreven a proponer su uso ya que no es costoso, posee otras propiedades nutritivas que benefician el metabolismo.  Prueba usando aceite de coco orgánico extra virgen en tu cocina o en el batido de la mañana para que obtengas beneficios cognitivos, nada se pierde.

Mejora tu dieta

Al igual que se demostrado que un plan nutricional adecuado mejora la calidad de vida de los pacientes con diabetes tipo 2 la buena alimentación también reduce el riesgo de la enfermedad de Alzheimer.  Este plan de alimentación preventivo incluye alimentos bajos en azúcar y el consumo de ácidos grasos saludables como el aceite de coco, el aguacate, el aceite de oliva, semillas, salmón, entre otros.  Los mejores carbohidratos son los vegetales y las frutas enteras en pequeñas cantidades.
Además granos enteros, los de lenta absorción como las lentejas y la quinoa.  Todos estos son alimentos menos ácidos, no generan procesos inflamatorios y promueven el crecimiento celular, son ricos en antioxidantes y ayudan a optimizar el funcionamiento neurológico.  También están los alimentos ricos en betacarotenos y vitamina C como los limones, toronjas, los pimientos rojos, la espinaca, "el kale" que previenen procesos neurológicos degenerativos, causados por el exceso de radicales libres que crean una atmósfera peligrosa en el cerebro.

Visita al Quiropráctico

Se sabe que con el tiempo, o mejor dicho con la edad, algunas personas pueden presentar problemas que van desde la producción excesiva de fluidos cerebrales hasta edemas metabólicos tóxicos los cuales pueden causar, entre otras cosas demencia y un deterioro de las funciones mentales.  Por lo que se recomienda agendar visitas periódicas al quiropráctico ya que este especialista mediante las terapias que ofrecen previenen y/o mejoran algunas alteraciones del sistema músculo-esquelético y en consecuencia, los efectos que producen estos desórdenes en el sistema nervioso y la salud general.

Una vez más ha quedado en evidencia, que si bien es cierto, que nuestro código genético juega un papel importante en el desarrollo de ciertas enfermedades, no es menos cierto, que los buenos hábitos también juegan un papel determinante en nuestra salud y calidad de vida.

martes, 14 de mayo de 2013

4 Pasos para empezar

Las siguientes son algunas recomendaciones básicas para empezar a cambiar hábitos de alimentación de forma permanente y definitiva.   Eso quiere decir que desde el momento que decidas implementar estos cambios de hábitos, tu vida va a cambiar.  Eso sí, vas a tener que desaprender viejos hábitos que solo te han servido para subir de peso, sentirte cansada y sin energía y desarrollar enfermedades.  Vas aprender cosas nuevas, la forma correcta de alimentarte, de elegir lo que comes y el mejor momento para hacerlo.  Vas a probarte a ti mismo que se puede comer sano y aun así seguir disfrutando de la vida, de una mejor salud y con una mejor condición física.  Yo te prometo que si sigues estos consejos y empiezas a aplicarlos muy pronto te vas a empezar a sentir mejor que nunca y no querrás volver atrás, sino por el contrario, querrás seguir mejorando, sintiendote y viendote cada día mejor.

Esta es una maratón, tienes que recorrer muchos kilómetros antes de llegar a la meta.  Eso se logra paso a paso.  Un día a la vez.  No te desesperes, lo importante es ir implementando uno o dos hábitos cada semana.  Observando cómo reacciona tu cuerpo y tu mente ante estos cambios y haciendo los ajustes necesarios.  El resultado final será la suma de pequeños logros que alcanzarás en el camino.

Lo que necesitas es determinación, deseo y voluntad de convertirte en tu mejor versión.  En otras palabras “ganas de verte y sentirte mejor”.  Yo por mi parte me comprometo a apoyarte y a guiarte en este proceso, pero necesito que tú también lo hagas.  Te tienes que comprometer hoy contigo misma, con tu salud y con tu familia. Tus hijos te necesitan y es tu deber como madre darles buenos ejemplos y crear en ellos buenos hábitos de alimentación y de salud, con ello les estás dándoles un legado tan valioso e importante como su educación académica.  Recuerda que los hábitos al igual que los genes son heredables.

Paso 1
Decídete. Proponte cambiar, tener una mejor salud, verte y sentirte mejor.  Y sabes qué?  Todo eso es posible si tú lo deseas y decides que ocurra.  Yo sé que tú puedes hacerlo y yo estoy feliz de poder apoyarte.  Olvídate de la palabra dieta, esa palabra para nosotros desde hoy deja de existir. Las dietas limitan, imponen y se abandonan.  Nosotros vamos a adoptar una nueva forma de vivir.  Un nuevo estilo de vida que será permanente, definitivo y gratificante.

Paso 2
Desintoxícate.  Vivimos en un mundo super tóxico.  No comemos adecuadamente.  Los agricultores utilizan pesticidas que son muy nocivos para la salud.  Respiramos aire contaminado todo el tiempo.  Todo eso sobrecarga el sistema y éste se bloquea y no le permite trabajar adecuadamente.  Por eso es super importante que le ayudes a tu cuerpo a desintoxicarse.  Hay muchas maneras de hacerlo, debemos siempre procurar hacerlo de la forma más natural posible, para no agredir a nuestro cuerpo.  Mis recomendaciones: Zrii Purify.  Cualquiera de los dos son naturales, el Zrii es de medicina Ayurveda, 100% natural y en mi experiencia es poco agresivo sin embargo a diferencia de otros, además de limpiar tu tracto digestivo, ayuda a purificar y a remover toxinas del sistema circulatorio y de otros órganos vitales (hígado, riñones, etc.).  Estos tratamientos duran una semana y debes mantener una dieta sana durante esos días, evitando las carnes rojas, el licor y los productos procesados.  Prefiere pollo, pescado, muchas verduras, granos y frutas.  También es muy recomendable realizar alguna actividad física aunque sean caminatas largas para que puedas sudar, recuerda que la piel es el órgano más grande del cuerpo y a través del sudor también puedes eliminar muchas toxinas.  Pero lo más importante de todo es tomar mucha agua durante estos días.  Si no estás consumiendo el mínimo de agua que necesitas debes tratar de llegar.  Toma agua preferiblemente fría (lo de fría es porque el agua fría hace que el cuerpo trabaje más o queme más tratando de llevarlo a su temperatura normal que es de 36°).  No es un mito, es una verdad.

Paso 3
Aprende. Es muy importante que entiendas cómo funciona nuestro cuerpo.  Qué y cuanto necesitamos para que el cuerpo pueda realizar todas sus funciones vitales.  Cuáles son estas funciones.  Cuánta energía consumimos (comida) y cuanta energía gastamos (actividad física).  Esto toma algo de tiempo.  Tienes que leer un poquito pero vale la pena porque es la única forma de que el cambio se genere por voluntad propia.  A partir del conocimiento y no de lo que otros que saben menos que uno opinan o digan.  Además solo tú te puedes llegar a conocer realmente bien, saber cuáles son esos factores que te limitan y superarlos, qué alimentos te tientan demasiado y reemplazarlos por otros el 90% del tiempo y cómo reacciona tu cuerpo al consumir cada grupo de nutrientes esenciales.  

Paso 4
Agenda el tiempo de ejercicios. Es básico que entiendas que ejercitarte no es una opción, simplemente es vital.  Necesario, indispensable.  La buena noticia es que puedes empezar con 3 días a la semana y cuando te sientas cómodo (y ese día llegará) agregar un día más hasta llegar a 5 días semanales.  Hacer ejercicios no solo te ayuda a liberar estrés, a quemar grasas, a ganar músculo y a verte mejor, sino que también ayuda a no disminuir la tasa metabólica en descanso que disminuye de forma significativa después de los 25 años.  Eso significa que cada día tu cuerpo requiere menos energía (entiéndase comida) para funcionar y por lo tanto todo lo que comes demás se acumula, o sea, te hace engordar.


viernes, 14 de septiembre de 2012

¿Qué hay de las Proteínas?

Ayer me preguntaba una amiga si tenía información sobre las porteínas y me di cuenta de que me he enfocado mucho en hablar de lo que más daño nos hace y he dejado de lado algunas de las cosas buenas de la vida y para las que contamos con un programa genético.  Por ejemplo, las proteínas. 
Las proteínas son salud, son juventud, son buena figura.  Si faltan las proteínas, en el cuerpo las cosas dejarán de ir como debería.  Bajará el metabolismo.  Cada célula se debilitaría.  Te quedarías sin energía. Y es que el cuerpo está formado por proteínas.  Cada célula, los músculos, las hormonas, las defensas, sangre, las enzimas, la piel....El 20% de la estructura corporal está basada en las proteínas.  Durante el crecimiento sirven para crear tejidos nuevos y en la edad adulta para reparar o renovar los que ya están formados.
Además las proteínas estimulan hormonas, como el glucagón, que regula el metabolismo ayudándonos a adelgazar.  Las proteínas sacian el apetito,y por eso las dietas ricas en proteínas han tenido tanto éxito, mientras que la historia de las dietas bajas en grasas han hecho que la gente cada día consuma menos proteínas por lo que disminuyen la masa muscular y aumentan la grasa.
Las proteínas son moléculas relativamente grandes. Sin embargo, sus componentes esenciales son compuestos naturales llamados aminoácidos.  Las proteínas usadas por el cuerpo humano requieren veinte aminoácidos.  El cuerpo puede producir once de estos aminoácidos; los nueve restantes conocidos como aminoácidos esenciales, deben provenir de los alimentos. 
Algunos expertos consideran que el cuerpo humano para mantenerse sano y en forma necesita consumir diariamente 1 gramo de proteína por cada kilo de masa corporal.  Los deportistas pueden necesitar más, pero de cualquier modo puedes consumir más de las proteínas magras sin exponerte.  Por el contrario te ayudarían a gastar más energía por las siguientes razones:
  1. Digerir las proteínas consume más energía (calorías) que digerir carbos o grasas.
  2. Estimulan  la producción de la hormona glucagón. El glucagón envía señales al cuerpo para trasladar la grasa alimentaria al torrente sanguíneo y utilizarla como fuente energética en lugar de almacenarla.
  3. Ayuda a conservar la masa muscular, que de otro modo podría sacrificarse con una dieta de pérdida de peso rápida.
  4. Comer proteínas ayuda a mantener estable el nivel de azúcar en la sangre.
  5. Elevan el metabolismo y aceleran la acción de la glándula tiroides, cuya principal función es regular el metabolismo.
  6. Ayudan a moderar el apetito para evitar los atracones.
Quiero aclarar que me estoy refiriendo a proteínas magras de origen animal.  Pescados como salmón, atún, lenguado, tilapia, corvina, sardinas.  De las aves las partes magras como la pechuga de pollo, de pavo, huevos hasta dos diarios (no más de 4 yemas por semana si sufres de colesterol alto) y claras hasta 4 por ración.  Las carnes rojas deben comerse con moderación, lo mismo que aquellos cortes con grasa y embutidos.  Éstos últimos deben consumirse ocasionalmente.
Para mí las meriendas proteínicas son un éxito porque te sacian, te quitan la ansiedad y no te aportan azúcar en la sangre que es lo que debemos evitar para bajar o mantener nuestro peso y nuestra energía al tope.  Por ejemplo:  yogour, pavo, queso fresco bajo en grasa, queso cottage, 20-30 gramos de nueces sin tostar resultan muy buenas opciones.
También podemos encontrar proteínas en otro tipo de alimentos como lo son el arroz silvestre, el amaranto, las lentejas, la coliflor, el brócoli, las semillas, etc.  No quiero terminar sin hablarles de la quinoa.  Es una excelente fuente de proteína menos conocida en nuestros países pero cuyo consumo se está poniendo de moda y les cuento que vale la pena atreverse, ya que muchos investigadores han demostrado sus beneficios a la salud. 
Yo hasta hace poco la probé y me encantó y a mi familia también, sustituye al arroz.  Es una semilla, no un grano pero al entrar en contacto con el agua y el calor su tamaño crece y a mi se me parece al granito de cebada.  Tiene múltiples usos.  En internet hay miles de recetas pero una forma muy fácil de introducirla es cocinándola según las instrucciones de la caja y agregándola a un guizo de verduras, carne o pollo.  Casi no se siente y queda realmente rica.  También se puede preparar con vegetales y se puede comer caliente, tibia o fría, según tus preferencias.  La próxima vez que vayas de compras atrévete a comprarla y pruébala.
Recuerda entonces incluir proteínas en todos tus tiempos de comida para empezar a obtener más beneficios de ellas.  Tu cuerpo te lo agradecerá y en poco tiempo se te empezará a notar.  No dejes de contarmelo.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La Desintoxicación está de moda

La mayoría de las personas creemos que el manejo del peso se limita sólo a una sencilla lista de alimentos que se deben comer o no comer. Diversas investigaciones han demostrado que las toxinas vuelven lento el índice metabólico del cuerpo; disminuyen la sensación de saciedad y por ello, inducen a ingerir más y más calorías; y limitan la habilidad para quemar grasa.  Las toxinas no sólo pueden llevar a ganar peso sino también a sabotear la habilidad para perderlo.

Las toxinas ambientales incluyen químicos domésticos, contaminantes industriales, aditivos alimenticios y pesticidas.  Las toxinas internas son los productos de desecho generados por los procesos metabólicos normales dentro del cuerpo.  Dichas toxinas metabólicas son el resultado de la descomposición de proteínas, almidones y grasas.

Cuando el cuerpo se enfrenta a la toxicidad, en su esfuerzo por diluir las toxinas hidrosolubles, retiene agua, y en su intento de diluir las toxinas solubles en grasa, retiene grasa.

Mientras más grasa se tiene más toxinas se retienen.  A medida que se pierde peso, las células grasas liberan toxinas en el torrente sanguíneo.  Una vez que estas están en la sangre pueden ocasionar todo tipo de problemas.  La desintoxicación es el proceso de atrapar estas toxinas y sacarlas del cuerpo.

Lo cierto es que no podemos vivir en una burbuja libre de toxinas.  La buena noticia es que podemos minimizar sus efectos procurando consumir alimentos orgánicos, productos de limpieza naturales, haciendo ejercicios, tomando baños sauna, comiendo vegetales y frutas, o con programas de limpieza y suplementos herbales.  Un excelente complemento, que favorece mucho este proceso son los drenajes linfáticos.

Esto se ha puesto de moda ahora, pero este concepto es tan antiguo como el concepto de la salud.  Hay referencias de procedimientos para lograrlo desde hace miles de años, donde los médicos ya usaban enemas para ayudarle al cuerpo a limpiarse y a combatir las enfermedades.

Ahora sabemos que la solución o las alternativas no tienen que ser extremas e invasivas.  El ejercicio por ejemplo, mueve el sistema linfático, el cual es el encargado de recolectar las toxinas.  De esta manera durante el ejercicio el sistema linfático descarga las toxinas en el sistema circulatorio donde pueden ser procesadas por el hígado y eliminadas a través de la vejiga o el colon. 

El ejercicio al igual que el baño sauna ayudan a sudar toxinas.  En el caso del baño sauna, éste ayuda a subir la temperatura basal con lo que se logra estimular la producción de la hormona de crecimiento, que le ayuda al cuerpo a botar grasa conservando masa muscular magra.  Y también  beneficia a la piel, ya que se eliminan muchos desechos celulares a través de los poros.

También existen en el mercado muchos tratamientos de desintoxicación a base de hierbas y hay médicos naturistas que también pueden ayudar con estos procesos de la forma más conveniente para cada persona.
 
Te invito a que tomes la decisión de iniciar un plan de desintoxicación antes de comenzar un programa para perder peso para que nada sabotee tus esfuerzos, puedas alcanzar tus logros y mantener una buena salud.

¿Cómo funciona el hígado?


En el post anterior hablamos de la importancia de la fibra en nuestra dieta y dijimos que son los alimentos naturales, como las frutas, vegetales y granos enteros la merjor fuente para obtenerla.
Además de los anteriores, están las nueces y semillas sin tostar; grasas, lácteos y productos de la carne de res, pollo y otros, que no han sido procesados.  Este es el tipo de de alimentos que debemos consumir mayormente.
Si se fijan, aquí no hemos incluidos  alimentos empacados, alimentos congelados, galletas y pasteles, edulcorantes artificiales (sacarosa, aspartame y sucralosa) aceites hidrogenados como la margarina), jarabe de maíz alto en fructuosa, y cualquier producto preparado que contenga alguno de estos ingredientes, porque todos estos alimentos entran en la categoría artificial y lejos de aportarnos algún beneficio nutricional lo que hacen es contribuir a intoxicar nuestro organismo, lo que degenera no solo en un aumento de peso, sino en un sin número de enfermedades y procesos inflamatorios.

Para entender por qué esta distinción es importante, debes entender la función del hígado. El hígado es el órgano interno más grande del cuerpo y es el responsable de una variedad impresionante de funciones que mantienen la vida y promueven la salud, incluyendo aquellas que hacen posible la pérdida de peso saludable y el manejo del peso. Siendo parte integral de incontables procesos metabólicos, el hígado apoya al sistema digestivo, controla el azúcar en la sangre y regula el almacenamiento de grasa. Una de las funciones más importantes del hígado, y la más crucial para perder peso, es la descomposición química de todo lo que entra a tu cuerpo.

Es trabajo del hígado diferenciar entre los nutrientes que deben ser absorbidos, y las sustancias peligrosas o innecesarias que deben ser eliminadas del torrente sanguíneo. Sin embargo, cuando es sobrecargado con toxinas (como los edulcorantes artificiales y otros químicos que son agregados a los alimentos empacados), el hígado se “obstruye” y no puede procesar efectivamente los nutrientes y las grasas. Si tu hígado no puede procesar los nutrientes y las grasas que tu cuerpo necesita, vas a ganar peso y no vas a ser capaz de perderlo.

El hígado también produce bilis, una sustancia crucial para la desintoxicación del cuerpo. La bilis ayuda a descomponer las grasas y a asimilar las vitaminas solubles de grasa. Sin embargo, cuando la bilis está excesivamente congestionada con las toxinas que está tratando de filtrar, simplemente no puede funcionar apropiadamente. Se vuelve espesa, viscosa y altamente ineficiente.
Una vez más es evidente que tenemos que cambiar nuestros arraigados hábitos de alimentación.  Tenemos que transformar nuestra cocina y nuestra percepción de lo saludable.  No hace falta llenar la despensa ni el refrigerador con productos dietéticos.  Lo que hace falta es comer productos naturales y lo mejor es que éstos últimos tienen mucho mejor sabor, son fáciles de preparar y te harán sentirte y verte mucho mejor.
No te pierdas el siguiente post sobre las toxinas.  Está super interesante.

martes, 4 de septiembre de 2012

La Importancia de la Fibra en Nuestra Alimentación

Hace algún tiempo  que no escribo nada y las razones son varias.  La primera es  que he tengo tantas cosas que quisiera compartir que no sé por dónde empezar.  Mmmm suena a excusa barata, pero no lo es.  Créanme, además yo me tomo mi tiempo para hacer algunas pruebas conmigo misma y tratar de verificar en otras fuentes la información.  También estoy haciendo la segunda edición de mi recetario de ensaladas, esta vez con un enfoque mucho más nutricional, y la tercera razón es que he estado preparando menús personalizados para mis primeras seguidoras.  Bueno, sin más explicaciones, entremos en materia.
Cuando me preguntan qué he estado haciendo en los últimos meses y les digo que estudiando sobre nutrición y enterándome de cosas increíbles, como por ejemplo, que los cereales no son un alimento dietético y que debemos prescindir de ellos en su totalidad porque no alimentan ni ayudan a perder peso.  Lo que me preguntan algunos es ¿y entonces cómo vamos a conseguir la fibra?
También les digo que he aprendido que nuestra meta debería ser consumir solo carbohidratos complejos.  A lo que algunos responden orgullosamente: ¡pero yo como todo integral!
Es evidente que somos víctimas del desconocimiento y de la mala información.  Que nos hemos dejado engañar por campañas publicitarias que nos han hecho creer que estos productos tan altamente procesados son buenos y todo a conveniencia exclusiva de los bolsillos de  los fabricantes de la industria alimenticia.
Por eso hoy voy hablarles un poquito sobre la fibra.  ¿Qué es?  ¿Por qué es importante consumirla? Y ¿De dónde proviene?
La definición más básica que he encontrado es esta:  fibra es la parte del alimento que no puede ser digerida o descompuesta en forma de energía para el cuerpo.  Es por eso que no tiene calorías.  Es considerada como un tipo de carbohidrato complejo, pero no puede ser absorbida para producir energía.  Se obtiene sólo de las plantas:  frutas, verduras, nueces, semillas y granos.  Ningún producto animal contiene fibra.  La fibra proviene específicamente de las paredes celulares de las plantas.
Has varios tipos de fibra o categorías, pero creo que no es necesario ni siquiera mencionar sus nombres, un tanto difíciles de pronunciar, porque a fin de cuentas lo que nos interesa es la medida en que la fibra alimenticia tiene relación con el cuerpo.  Así tenemos entonces fibra soluble e insoluble.  Es necesario consumir ambos tipos porque cada una aporta beneficios únicos.
La fibra no es un nutriente ya que el cuerpo humano no puede digerirla.  Aunque la fibra en sí no contiene nutrientes, el alimento en el que se encuentra los contiene en abundancia, y esto constituye una fuerte conexión dietética.
La fibra soluble se disuelve y se descompone en agua; cuando esto ocurre forma un gel grueso.  Ésta tiene la función de prolongar el vaciado del estómago para que el azúcar se libere y se absorba más despacio y también se amarra a los ácidos grasos que son los componentes básicos de las grasas.  Por lo tanto, ayuda a regular los niveles de azúcar sanguíneo, baja el colesterol  total y el LDL (colesterol malo) y remueve toxinas.
 Algunas fuentes de fibra soluble son:  Arándanos, lentejas, salvado de avena, cebada, manzanas, naranjas, duraznos, remolachas y zanahorias.
La fibra insoluble, no se disuelve ni se descompone en el sistema digestivo humano.  Ella pasa por el tracto gastrointestinal casi intacta.  Por eso tiene la función de mover el bolo a través del intestino y controlar y balancear el pH (grado de acidez o alcalinidad) en los intestinos.
Este tipo de fibra estimula los movimientos intestinales, previene el estreñimiento, la colitis, remueve desechos tóxicos del colon, contribuyendo así a la prevención del cáncer de colon.
Algunas fuentes de fibra insoluble son:  avena integral, coliflor, todas las coles, cáscara de papa y de tubérculos , cáscara de frutas, frijoles, linaza, palomitas de maíz, salvado de trigo y cereales de grano entero.
Como pueden ver el consumo de vegetales, frutas y granos enteros es fundamental en una alimentación balanceada.  Además de fibra ellos contienen fitonutrientes, que son esenciales para la una salud óptima y la mayoría de ellos contienen una baja carga calórica y bajo índice glicémico. 
Queda claro entonces que no es necesario consumir alimentos altamente procesados aunque sean integrales para obtener la fibra.  La mejor fibra se obtiene de alimentos en su estado natural. 
Claro está que eliminar estos alimentos de nuestra dieta, de la noche a la mañana, no es fácil.  Hasta pensarlo resulta difícil, por eso yo propongo que los sustituya por ricas ensaladas y vegetales preparado de manera creativa, así no le va a resultar difícil disminuir porciones y con el tiempo eliminarlas.
Una vez internalizadas las razones antes expuestas, es más fácil, hacer conciencia y elegir mejor a la hora de preparar nuestro menú y al comer fuera de casa.
Yo apuesto a que todo está en el conocimiento.  Hay que saber que Sí estamos comiendo carbohidratos cuando comemos vegetales, frutas y granos y además estamos aportándonos la fibra necesaria y todo de la mejor forma, de forma natural.  
En el siguiente post les voy a hablar sobre una razón más para evitar todo lo procesado.  Estén pendientes.

domingo, 22 de julio de 2012

PASOS PARA RECUPERAR TU METABOLISMO


1.    Aprender y actualizarse sobre el funcionamiento de nuestro cuerpo y nuestra alimentación para adquirir verdadera conciencia y poder hacer los cambios necesarios de forma consistente y permanente.

2.     Determinar si tenemos algún padecimiento de los mencionados en el post anterior, y tomar acción al respecto. En el caso de la tiroides lo indicado es tomar un medicamento que regule su funcionamiento y en el caso de la candida, utilizar un producto para limpiar o desintoxicar el cuerpo, de preferencia natural.  En el caso de un desequilibrio hormonal su ginecólogo le dará las recomendaciones.

3.     Tenemos que visualizarnos como nos gustaría vernos, y trabajar para ello.  Tener un objetivo y saber que nada que valga la pena se logra fácilmente y que nos tomará algo de tiempo, pero con determinación, información y conocimientos podremos ir incorporando pequeños cambios de hábitos que harán la diferencia con el tiempo.  No solo nos sentiremos mejor, sino que también nos veremos mejor.

4.      No se salte el desayuno.  El desayuno es la comida más importante del día.  No es cuento de nuestras mamás y abuelitas.  Es cierto, está científicamente comprobado.  Debe tomarse lo más pronto posible, después de levantarse, ya que es la mejor forma de despertar nuestro metabolismo, el cual estará en su punto máximo de de actividad, temprano en la mañana.  Este es el mejor momento para consumir algún carbohidrato simple y fruta, porque tendremos todo el día para utilizarlos como energía y no almacenarlos como grasa.

5.     Disfruta de las proteínas.  Son un potente quemador de grasa.  Entre otras razones porque su digestión consume más energías que la digestión de carbohidratos o grasas.  Además estimula la producción de la hormona glucagón, que se encarga de enviar señales al cuerpo para trasladar la grasa al torrente sanguíneo y utilizarla como fuente energética en lugar de almacenarla.  Nos ayuda a conservar la masa muscular y a mantener estable el nivel de azúcar en la sangre, lo que a su vez nos ayuda a moderar el apetito.

6.     Atrévete con las verduras.  Hay muchas formas de comerlas y de verdad que nos dan energía el día entero.  Mejoran nuestra digestión, previenen enfermedades y nos ayudan a tener una piel radiante.

7.     Controla el consumo de frutas porque aunque sean alimentos libres de grasas, la mayoría, contiene demasiada fructosa (azúcar).  Es importante la hora en que se consumen.  La mañana y hasta el medio día, es el momento ideal para ello.  Para obtener sus nutrientes debe comerse con el estómago vacío no después de las comidas.




8.     Elige adecuadamente los carbohidratos que consumes.  Ellos son necesarios, sin ellos tendríamos la mente confusa, estaríamos de mal humor y muy cansados.  Entre más procesados más daño nos hacen.  Debes consumirlos, preferiblemente, en su estado natural y en cantidades moderadas.

9.     Desintoxicación y repoblación con bacterias buenas (probióticos).  Esto es algo que se ha puesto de moda pero es bueno y recomendable ya que vivimos en un mundo altamente contaminado.  Hay tratamientos naturales para hacerlo, aunque la mejor forma es a través del consumo de verduras depurativas como la coliflor, el repollo y el brócoli, entre otros.  

10.  A tomar más de lo bueno.  Tomar suficiente agua es vital para poder recuperar el metabolismo y adelgazar. Ayuda a que las grasas se metabolicen mejor, ayuda a liberar toxinas, previene la retención de líquidos y evita el estreñimiento. Mejora la capacidad sexual y disminuye la acidez estomacal o reflujo.  El agua esencial  para el buen funcionamiento de nuestro metabolismo.  El té verde por su parte, contiene sustancias naturales que ayudan a quemar la grasa y estimulan la termogénesis.  Hay investigaciones en proceso que estudian el hecho de que también puede bloquear el crecimiento de los vasos sanguíneos que alimentan los tejidos adiposos y los tumores. Unas tres tazas de té verde al día  son suficientes.  Con respecto a la cafeína se sabe que acelera la descomposición de la grasa en el cuerpo y acelera el metabolismo pero hasta 2 tazas diarias.  Disminuya el consumo de gaseosas al mínimo.

11.  Mejorar la digestión. Tomando enzimas digestivas, no combinando alimentos que no combinan, reduciendo los carbohidratos refinados y tomando mucha agua.

12.  Disminuir las sustancias enemigas. Tales como la margarina, los aceites poli insaturados de soya, vegetal y maíz, el aspartame y aquellos alimentos a los que somos intolerantes.

13.  Tomar un buen complejo vitamínico. Porque el cuerpo humano utiliza más de 500 enzimas distintas para extraer la energía que contienen los alimentos y convertirla en energía utilizable para el metabolismo. Estas enzimas dependen de las vitaminas y minerales para poder ejercer su acción. Las vitaminas de alta potencia nunca tienen menos de 25 miligramos de cada una de las vitaminas del complejo B12.

14.  Hacer ejercicio. Caminar, nadar, elíptica, saltar sobre un trampolín, entrenamiento funcional, bailar, etc. Trata de hacer varias cosas en el gym para que descubras cuál es la que más te gusta y la que más te funciona.  A mí después de probar casi todo lo que mejor resultado me ha dado es la clase funcional.  Una hora al día y lo tengo todo: mejor condición física y excelente tono muscular y fuerza.

15.  Tomar batidos de proteína de whey combinado con aceite de coco orgánico.  Algunos expertos piensan que nada ayuda a acelerar tanto el metabolismo como tomar estos batidos en la mañana ya que es una combinación que elimina los antojos.  Además de que el aceite de coco ayuda a desintoxicar el cuerpo de la candida, eleva la temperatura corporal y acelera el metabolismo.

16.  No prohibirse ningún alimento. Mantener la proporción de 2x1 o 3x1 dependiendo de la necesidad de cada quién. Dos o tres porciones de alimentos que no engordan por una de aquellos que engordan. Para esto es importante tratar de visualizar todo lo que nos vamos a comer en un solo plato. Incluyendo la entrada y el postre. Como ya he dicho, si quiero postre no como carbohidratos refinados en la comida.  Y dese sus gustitos de vez en cuando, es justo y necesario.

sábado, 21 de julio de 2012

Otros factores que afectan el buen funcionamiento del metabolismo

Ya sabemos que los principales enemigos de nuestro metabolismo son los carbohidratos simples. ¡Y como nos cuesta vivir sin ellos! Desgraciadamente son muy ricos y nos hemos acostumbrado a ellos. Por lo que eliminarlos de nuestra dieta de un día para otro, resulta casi imposible y devastador. Hay que trabajar en ello poco a poco.  En la medida en que vayamos incluyendo en nuestra dieta otros alimentos que saben rico, nos alimentan y nos satisfacen nos harán menos falta los carbohidratos simples.  Aveces hasta siento que es una cuestión psicológica, el hecho de saber que otros alimentos también son carbohidratos (complejos) y que los estamos consumiendo nos quita la ansiedad que nos genera la prohibición.  Tener conciencia de que los vegetales y las frutas son carbos es importante.
Pero ya he dicho muchas cosas sobre los pobres carbohidratos. Hay también otros factores que afectan nuestro metabolismo y muchas veces se pasan por alto, llenándonos de frustración y enojo cada vez que hacemos dietas y nos sacrificamos mucho sin obtener casi ganancias. Estos factores también hay que tomarlos en cuenta y atenderlos, para que todos los demás cambios de hábitos tengan el efecto esperado en nuestro cuerpo.
La falta de agua. Se calcula que el cuerpo debe ser un mínimo 65% agua. Esto lo puede comprobar usando una báscula de esas que miden la composición del cuerpo. En algunos gimnasios las hay y también la mayoría de los nutricionistas las tienen. Entre más obesa esté una persona menor será la cantidad de agua en su cuerpo porque tiene más grasa que agua. Aumentar el consumo de agua mejora el metabolismo y mejora el proceso de combustión (quema) de la grasa y eso nos hace bajar de peso.
Ojo. No es lo mismo tomar jugos o gaseosas aunque sean dietéticas que tomar agua. Las bebidas carbonatadas (sodas) independientemente de su aporte calórico contienen ácido fosfórico y los ácidos por definición son sustancias que reducen el oxígeno. Así es que cada vez que consumimos estos refrescos estamos afectando drásticamente nuestro cuerpo y por consiguiente estamos disminuyendo la eficiencia de nuestro metabolismo.
La cantidad de agua que debemos consumir diariamente va a depender del tamaño de nuestro cuerpo. El cálculo correcto es el peso en kilos entre 7. Esto nos va a dar la cantidad de vasos diarios de ¼ de litro o 8 onzas.
Problemas con el sistema de la glándula tiroides. La tiroides es una glándula cuyas hormonas controlan tanto el metabolismo como la temperatura del cuerpo. Desgraciadamente las pruebas de tiroides no son 100% fiables, algunos especialistas opinan que aproximadamente el 50% de estas pruebas fallan en detectar los problemas de la tiroides ya que la verdadera acción de la hormona T3 está en las células, no en la sangre. Por lo que es vital conocer los principales síntomas del hipotiroidismo. Estos son: Colesterol alto, caída de pelo, depresión, estreñimiento, frío en las extremidades, infecciones recurrentes, pérdida de interés en el sexo, dificultad para adelgazar, problemas digestivos, resequedad en la piel, retención de líquidos, cansancio continuo, pérdida de memoria e insomnio.
Curiosamente esta es una condición mucho más común en las mujeres (que raro....). Esta glándula es muy sensible al estrés y a muchas mujeres se les presenta la disfunción después de un parto, un divorcio, la muerte de un ser querido o cualquier evento traumático o doloroso.
Las intolerancias del cuerpo. Las intolerancias son reacciones menos obvias del cuerpo a aquellos alimentos que no tolera, pero que no llegan a reflejarse tan violentamente como las alergias. Son reacciones a alimentos que el cuerpo rechaza. Para nuestra sorpresa los alimentos que más intolerancias producen son el maíz, la soya y el trigo (gluten). También hay un alto índice de intoleranica a la lactosa, que es el azúcar en la leche y a la caseina, que es la proteína de la leche.  Las intolerancias producen manifestaciones sutiles pero observables. Reacciones como gases estomacales, gases intestinales, flatulencia, mucosidad o inclusive hinchazón. Hay personas que no tienen ninguna intolerancia, la idea es identificar si la tenemos ,ya que esto hace que cada vez que consumimos un alimento al que somos intolerantes el metabolismo se detiene y se hace más difícil o imposible bajar de peso.
Candida Albicans. Es un hongo que habita en todos los cuerpos humanos. Existen distintas variedades de este hongo. La variedad llamada “albicans” es la más prevaleciente en el cuerpo de las personas diabéticas, con sobrepeso u obesas. La mejor manera de saber si el cuerpo está demasiado infectado de este hongo es usar una lista de indicadores. Los indicadores más claros son los picores en la piel (principalmente por la noche o después de bañarse), muchos gases estomacales o intestinales después de comer, tener sinusitis o padecer de migrañas. Los carbohidratos refinados y las bebidas alcohólicas producen un exceso de glucosa en la sangre y ese exceso de glucosa alimenta el apetito voraz del hongo candida y le hace crecer de forma desmedida. También las pastillas anticonceptivas, los parches de estrógeno y los medicamentos para la menopausia aceleran el crecimiento de este hongo. Los diabéticos por su condición están extremadamente infectados del hongo candida albicans. En la siguiente dirección pueden encontrar un informe interesante sobre este tema. http://senalesdelostiempos.blogspot.com/2008/10/la-maldicin-del-hongo-candida-albicans.html
Otras Causas. Desequilibrio hormonal. Predominación de estrógeno, en la mujer. El uso de medicamentos como los antidepresivos y la vida sedentaria.

viernes, 22 de junio de 2012

PEQUEÑOS CAMBIOS QUE HACEN LA DIFERENCIA Y SE NOTAN


Hace apenas 5 meses que empecé a leer y a documentarme sobre nutrición y no dejo de sorprenderme, por un lado, de lo ignorante que había sido hasta ahora, en esta materia, y en segundo lugar, de la cantidad de información valiosa que existe hoy día para quienes se interesan en el tema y se toman el tiempo de analizarla para determinar la veracidad de la fuente y la efectividad de lo que aconsejan.
Este es mi caso.  Aun cuando siempre me he cuidado mucho, nunca me interesé en informarme de primera mano sobre lo que realmente debía comer.  Me conformaba con los artículos de las revistas y uno que otro reportaje de la tv.  Sin embargo, por cosas de la vida, me vi en la necesidad de ilustrarme un poquito sobre el tema, para poder ayudar a alguien más, sin imaginarme que sería yo la más beneficiada en todo el proceso.
Hoy coincidí en el gym con una chica que tenía algún tiempo de no ver y me dijo, lo mismo que me han dicho otras compañeras:  “estás flaquísima”.  Bueno, yo no me veo así, pero si estoy convencida de que los cambios que he estado haciendo funcionan porque me siento super bien y por lo visto se notan.
Yo no estoy a dieta, solo estoy más consciente de lo que debo comer, cuándo y cómo.  No me privo de nada.  Me doy mis gustitos algunos días, cuando la ocasión lo amerita.  Esos días no son de excesos, simplemente me doy el gusto de comer aquellas cosas que me acostumbré a comer desde hace mucho y ahora entiendo que no son tan sanas y que afectan mi metabolismo de forma negativa (o sea engordan).  Me fui de viaje 10 días y luego 4 más y la pesa sigue marcando lo mismo.  El efecto del gym se nota mucho más, mis músculos están mucho más definidos y algunos hasta marcados, como nunca antes.  Y todo esto ahora que me acerco a los 40.  Wao!  Eso es algo que realmente me hace sentir muy bien.  Tengo mucha energía, mi sistema digestivo ha mejorado un montón, la ropa se me ve muy bien y no me estoy matando de hambre, solamente entreno una hora diaria, la cual disfruto muchísimo y además les estoy enseñando a mis nenas mejores hábitos.
Mi mejor consejo: Investigue.  No crea todo lo que le dicen, porque información hay demasiada.  Unos te dirán que 5 comidas, otros que el café es malo, otros que no comas carbos, otros que solo comas proteínas y otros que te vuelvas vegetariano.  Todo eso para lo único que sirve es para confundirte y mantenerte con esas libras de más.
Cuando uno se toma el tiempo de investigar puedes ir comparando las distintas posturas de los investigadores, médicos, profesionales en nutrición y en fitness y vas sacando tus propias conclusiones. 
Cada cuerpo es un mundo aparte y como tal funciona diferente, es cuestión de ir probando lo que mejor nos hace sentir y lo que mejor nos hace ver.  Investigando logras desarrollar un mejor criterio de elección de alimentos.  Yo lo resumo así, sin darle tanta vuelta al asunto. 
Lo primero es entender cómo funciona el cuerpo humano cada vez que comemos los distintos tipos de alimentos (proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales).
Lo segundo es conocer sobre el índice glicémico y aprenderse de forma general sus principios para poder controlar las porciones de los alimentos que mayor IG tienen y no equivocarnos al momento de combinarlos con otros alimentos.
En tercer lugar, tener muy claro que lo que realmente nos engorda y hace daño a nuestra salud son los azúcares, las harinas y las grasas trans.
Y por último, lo que más me gusta hacer a mí.  Tomarse el tiempo de planificar lo que vamos a comer para no improvisar y hacer las combinaciones más óptimas de proteínas magras, vegetales fibrosos, frutas, grasas buenas y carbohidratos complejos o naturales.
Todo esto sin dejar de lado que es muy importante hacer ejercicios por lo menos 3 veces por semana y tomar mucha pero mucha agua.
Otra cosa muy importante es nuestra motivación personal, nadie puede hacer un cambio permanente si no está convencido de todas las ventajas y beneficios que va a obtener.  Hay que querer hacerlo.  Rodearse de personas que tienen tus mismos objetivos es muy positivo porque se alientan entre sí.  Leer constantemente información actualizada sobre nutrición y salud, es muy bueno porque siempre hay algo nuevo que aprender y que poner en práctica para mejorar.  Pero ojo! Que cada día sale algo que contradice la verdad de ayer.  Yo espero a que alguien más publique, investigue y opine sobre el tema para tomar en cuenta ese “nuevo” hallazgo.  Si no nos podemos volver locos con tanta información, aveces mal utilizada o mal enfocada.
Verse y sentirse bien es lo mejor que nos puede pasar.  De allí parte el éxito y la plenitud en todas las facetas de la vida. 
Los padres no debemos olvidar que nuestros hijos pocas veces nos escuchan pero siempre nos ven y el ejemplo que les demos va a forjar en ellos un hábito, por lo tanto, a predicar con el ejemplo para que nuestros hijos aprendan buenos hábitos de vida.

jueves, 31 de mayo de 2012

QUE ES El IG ??????????

Seguro que la mayoría no tiene la menor idea de lo que es el IG.  Pues yo tampoco había escuchado este término antes de entrar al mundo de la nutrición y de la alimentación adecuada.

El IG es el Índice Glicémico es una medida que se utiliza para valorar los alimentos que consumimos, no por su número de calorías sino con respecto a cómo afectan a nuestros niveles de azúcar en la sangre.  El IG mide la capacidad de los hidratos de carbono para convertirse en glucosa sanguínea, tras el proceso de digestión.  Por tanto, este parámetro permite clasificarlos, según una escala que va del 0 al 110, según cómo afectan a nuestra glucemia, en un periodo de dos a tres horas después de haberlos ingerido.  Esta medida se determina en el laboratorio bajo condiciones controladas y, aunque su cálculo es bastante complicado, su interpretación es muy sencilla.

Si el IG es alto, igual o mayor de 70, significa que el alimento eleva los niveles de glucosa rápidamente.  Esto puede ser perjudicial, muy especialmente para las personas diabéticas, ya que èstas deben evitar las subidas rápidas de glucosa.  En cambio, los productos con un IG bajo, de 0 a 55, indican una absorción más pausada o lenta.

Tras ingerir alimentos con un IG alto, aumenta rápidamente el nivel de glucosa de la sangre y, en consecuencia, el páncreas empieza a producir insulina.  Esta hormona se encarga de distribuir el azúcar a todas la células, para que éstas lo utilicen como combustible.  El problema es que casi nunca utilizamos toda esa energía, porque nuestra actividad física es poca o ninguna y como las moléculas de los productos altamente procesados son tan pequeñas, pronto sentiremos hambre otra vez, estaremos buscando qué comer y repetiremos el proceso anterior, que se resume en grasa acumulada en el abdomen y en las caderas.  

Pero todo no termina allí.  Ahora que ya la insulina segregada por el páncreas logró que el azúcar abandonara el torrente sanguíneo, la glucosa cae por debajo de lo normal.  Entonces, pasamos a un estado en el que nuestro cuerpo nos hace sentir la necesidad de comer más.  Y comemos más carbohidratos o alimentos con un IG alto y vuelve a empezar el círculo vicioso.

En cambio cuando comemos alimentos con un IG bajo o moderado, la liberación de la glucosa en la sangre se produce de una forma más lenta y paulatina, por lo que el páncreas segrega poca cantidad de insulina.  Esto evita que se lleve a cabo el proceso que describí anteriormente y, en consecuencia, no sentiremos la sensación exagerada de hambre y la acumulación de grasa, lo que nos ayudará a mantener el peso.

Hay otros factores que influyen en el proceso de absorción de los nutrientes.  En primer lugar, la respuesta individual de cada individuo.  Las combinaciones de alimentos.  Por cierto, los alimentos ricos en grasa y proteínas relentizan de forma significativa la digestión de la comida y reducen el IG global.  Esto refuerza el concepto del que hablan en el libro del Poder del Metabolismo, sobre mantener la proporción de 1/3 o 1/4 de carbohidratos simples en nuestros tiempos de comida y he comprobado que si funciona, por lo menos para mí.

También influyen el proceso de elaboración, la textura y el troceado del alimento.  Por ejemplo, los granos de trigo integral son relativamente resistentes a la digestión, en cambio, una vez molidos y horneados son muy fáciles de digerir.  Cuanto más madura esté una fruta mayor será su IG, lo mismo ocurre con la cocción de la pasta y los cereales: si se cocinan demasiado su IG aumenta.

Todo esto se resume en aprender para tener un mejor criterio a la hora de elegir nuestra comida.  Este tema es bastante complejo y yo apenas empiezo a conocerlo, pero sí les puedo decir que sería bueno conseguir una tabla que muestre el IG de los alimentos para poder estar más consientes de su efecto en nuestro organismo.

De las frutas, por ejemplo, les puedo decir que el dátil seco y la sandía son las que mayor IG tienen.  La papaya, el mango, el banano, la piña, el melón, las pasas, la chirimoya y el kiwi tienen un IG medio.  De los vegetales, ojo con la calabaza, la cebolla y la zanahoria hervida ya que tienen un IG alto.  Los hongos, la papa (no en puré - alto) y la remolacha tienen un IG medio.  El arroz blanco, las habas, el pan blanco y toda la repostería, caramelos y galletas tienen un IG alto, lo mismo que las gaseosas y la cervezas, aún aquellas sin alcohol.

Creo que entonces el mejor momento para comer las frutas y disfrutar de ellas es la mañana.  Así tendremos tiempo de quemar toda esa energía que nos proporcionan.  Lo mismo que algo de pan o dulce, si es que nos hace falta.  En la noche son más recomendables los vegetales, ya sea en ensalada o en jugo.  Como ven el cuento de que "comete una frutita en la noche", no ha de funcionar muy bien para la mayoría de nosotros, no les parece?   A mí lo que más me sorprende de lo que he investigado es como hemos vivido con verdades a medias que lo que hacen es confundirnos y limitarnos en todo menos en el peso.  Pero ya estamos llegando a la verdad y el conocimiento, que son la alternativa que buscamos todos para mejorar nuestra salud y la calidad de vida.