viernes, 22 de junio de 2012

PEQUEÑOS CAMBIOS QUE HACEN LA DIFERENCIA Y SE NOTAN


Hace apenas 5 meses que empecé a leer y a documentarme sobre nutrición y no dejo de sorprenderme, por un lado, de lo ignorante que había sido hasta ahora, en esta materia, y en segundo lugar, de la cantidad de información valiosa que existe hoy día para quienes se interesan en el tema y se toman el tiempo de analizarla para determinar la veracidad de la fuente y la efectividad de lo que aconsejan.
Este es mi caso.  Aun cuando siempre me he cuidado mucho, nunca me interesé en informarme de primera mano sobre lo que realmente debía comer.  Me conformaba con los artículos de las revistas y uno que otro reportaje de la tv.  Sin embargo, por cosas de la vida, me vi en la necesidad de ilustrarme un poquito sobre el tema, para poder ayudar a alguien más, sin imaginarme que sería yo la más beneficiada en todo el proceso.
Hoy coincidí en el gym con una chica que tenía algún tiempo de no ver y me dijo, lo mismo que me han dicho otras compañeras:  “estás flaquísima”.  Bueno, yo no me veo así, pero si estoy convencida de que los cambios que he estado haciendo funcionan porque me siento super bien y por lo visto se notan.
Yo no estoy a dieta, solo estoy más consciente de lo que debo comer, cuándo y cómo.  No me privo de nada.  Me doy mis gustitos algunos días, cuando la ocasión lo amerita.  Esos días no son de excesos, simplemente me doy el gusto de comer aquellas cosas que me acostumbré a comer desde hace mucho y ahora entiendo que no son tan sanas y que afectan mi metabolismo de forma negativa (o sea engordan).  Me fui de viaje 10 días y luego 4 más y la pesa sigue marcando lo mismo.  El efecto del gym se nota mucho más, mis músculos están mucho más definidos y algunos hasta marcados, como nunca antes.  Y todo esto ahora que me acerco a los 40.  Wao!  Eso es algo que realmente me hace sentir muy bien.  Tengo mucha energía, mi sistema digestivo ha mejorado un montón, la ropa se me ve muy bien y no me estoy matando de hambre, solamente entreno una hora diaria, la cual disfruto muchísimo y además les estoy enseñando a mis nenas mejores hábitos.
Mi mejor consejo: Investigue.  No crea todo lo que le dicen, porque información hay demasiada.  Unos te dirán que 5 comidas, otros que el café es malo, otros que no comas carbos, otros que solo comas proteínas y otros que te vuelvas vegetariano.  Todo eso para lo único que sirve es para confundirte y mantenerte con esas libras de más.
Cuando uno se toma el tiempo de investigar puedes ir comparando las distintas posturas de los investigadores, médicos, profesionales en nutrición y en fitness y vas sacando tus propias conclusiones. 
Cada cuerpo es un mundo aparte y como tal funciona diferente, es cuestión de ir probando lo que mejor nos hace sentir y lo que mejor nos hace ver.  Investigando logras desarrollar un mejor criterio de elección de alimentos.  Yo lo resumo así, sin darle tanta vuelta al asunto. 
Lo primero es entender cómo funciona el cuerpo humano cada vez que comemos los distintos tipos de alimentos (proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales).
Lo segundo es conocer sobre el índice glicémico y aprenderse de forma general sus principios para poder controlar las porciones de los alimentos que mayor IG tienen y no equivocarnos al momento de combinarlos con otros alimentos.
En tercer lugar, tener muy claro que lo que realmente nos engorda y hace daño a nuestra salud son los azúcares, las harinas y las grasas trans.
Y por último, lo que más me gusta hacer a mí.  Tomarse el tiempo de planificar lo que vamos a comer para no improvisar y hacer las combinaciones más óptimas de proteínas magras, vegetales fibrosos, frutas, grasas buenas y carbohidratos complejos o naturales.
Todo esto sin dejar de lado que es muy importante hacer ejercicios por lo menos 3 veces por semana y tomar mucha pero mucha agua.
Otra cosa muy importante es nuestra motivación personal, nadie puede hacer un cambio permanente si no está convencido de todas las ventajas y beneficios que va a obtener.  Hay que querer hacerlo.  Rodearse de personas que tienen tus mismos objetivos es muy positivo porque se alientan entre sí.  Leer constantemente información actualizada sobre nutrición y salud, es muy bueno porque siempre hay algo nuevo que aprender y que poner en práctica para mejorar.  Pero ojo! Que cada día sale algo que contradice la verdad de ayer.  Yo espero a que alguien más publique, investigue y opine sobre el tema para tomar en cuenta ese “nuevo” hallazgo.  Si no nos podemos volver locos con tanta información, aveces mal utilizada o mal enfocada.
Verse y sentirse bien es lo mejor que nos puede pasar.  De allí parte el éxito y la plenitud en todas las facetas de la vida. 
Los padres no debemos olvidar que nuestros hijos pocas veces nos escuchan pero siempre nos ven y el ejemplo que les demos va a forjar en ellos un hábito, por lo tanto, a predicar con el ejemplo para que nuestros hijos aprendan buenos hábitos de vida.

domingo, 3 de junio de 2012

MENU SEMANAL No. 4

Cada semana tenemos tantas cosas que hacer que disponer 30 minutos para planear nuestro menú semanal se hace difícil.  Pensemos en las ventajas que esto tiene y pronto estaremos haciendo un espacio en la agenda para lograrlo.  Primero, la planeación nos evita improvisar y la improvisación es lo peor cuando el propósito es mantener el equilibrio de nuestra alimentación.  Saber qué vamos a preparar en la semana nos facilita las compras en el supermercado, nos permite ahorrar algo de dinero y hacer mejor aprovechamiento de lo que compramos, porque evitamos que se nos dañen las frutas y los vegetales.  También nos permite comer más fresco, rico y variado, de forma tal que satisfacemos nuestras necesidades físicas, nutricionales y emocionales.  Por eso dispongámonos, que hacerlo tiene sus ventajas y pronto nos formaremos el buen hábito.

Note que yo incluyo el arroz en mis comidas porque no todos en la casa tienen que privarse de disfrutarlo, a los niños les encanta, y ojalá blanco, y otros miembros de la familia lo necesitan.  Sin embargo, a nosotras que nos cuidamos más, cada vez nos hará menos falta y el día que tengamos deseos de comerlo, bien podemos, siempre y cuando estemos consientes de que eso nos limita la porción de postre, si es que queremos comer algo dulce.  Eso aplica también para las papas  y la pasta.
No es que no se pueda comer, el cuerpo necesita carbohidratos pero para mantener el peso si es necesario contarlos y muchas veces nos olvidamos de que algunos vegetales, frutas y granos también los aportan.  Es por eso que al final del día se nos va la cuenta muy alta y no logramos bajar o mantenernos.

Esta es una sugerencia de menú en el que casi todas las opciones son bastante sanas, sin embargo, yo en casa acostumbro a hacer un día una comida libre.  Lasagna, pasteles salados, arroz con pollo, con mariscos, o algún plato con crema como risotto.  Eso si, procuro que  el desayuno y la cena que sean ligeras o bajas en carbos.  De esa forma, y comiendo bien durante la semana, nos podemos dar ese gustito sin causar ningún efecto indeseable a nuestro cuerpo.  Lo mismo aplica si quiere salir a cenar o almorzar fuera.  Trate de hacerlo una o dos veces por semana y no más.

LUNES
MARTES
MIERCOLES
JUEVES
VIERNES
SABADO
DOMINGO
Ensalada caprese
Pescado con salsa de mostaza con calabacines a la plancha
*arroz
Cena:  sopa de pollo con verduras y miso
Ensalada Tabule
Carne asada entomatada
Ensalada de papa con vinagreta
Cena:  Tortilla de huevos con espinacas, cebolla y hongos
Pollo con y vegetales y semillas de marañón
Fideos chinos
Cena: Ensalada de atún (lechuga, tomate, aceitunas, huevo duro, etc)

Ensalada de berenjenas con piñones y salsa de yogour
Chuletas de cerdo asadas con hierbas
Tomates asados
Cena:  Carpacho de salmón
Sopa de lentejas
Rollos de pollo y espárragos
Ensalada de berros y naranja
Cena:  Quesadillas
Ensalada de camarones y aguacates
Pescado a la plancha sobre cama de
vegetales en salsa de brandy
*arroz
Cena: Tortas de carne coronados con cebolla y hongos y sobre lechuga tomate y  
Pasta corta con salsa primavera (tomate y vegetales)  Pollo a la plancha
Cena:  Minestrone sin pasta ni
pan

jueves, 31 de mayo de 2012

QUE ES El IG ??????????

Seguro que la mayoría no tiene la menor idea de lo que es el IG.  Pues yo tampoco había escuchado este término antes de entrar al mundo de la nutrición y de la alimentación adecuada.

El IG es el Índice Glicémico es una medida que se utiliza para valorar los alimentos que consumimos, no por su número de calorías sino con respecto a cómo afectan a nuestros niveles de azúcar en la sangre.  El IG mide la capacidad de los hidratos de carbono para convertirse en glucosa sanguínea, tras el proceso de digestión.  Por tanto, este parámetro permite clasificarlos, según una escala que va del 0 al 110, según cómo afectan a nuestra glucemia, en un periodo de dos a tres horas después de haberlos ingerido.  Esta medida se determina en el laboratorio bajo condiciones controladas y, aunque su cálculo es bastante complicado, su interpretación es muy sencilla.

Si el IG es alto, igual o mayor de 70, significa que el alimento eleva los niveles de glucosa rápidamente.  Esto puede ser perjudicial, muy especialmente para las personas diabéticas, ya que èstas deben evitar las subidas rápidas de glucosa.  En cambio, los productos con un IG bajo, de 0 a 55, indican una absorción más pausada o lenta.

Tras ingerir alimentos con un IG alto, aumenta rápidamente el nivel de glucosa de la sangre y, en consecuencia, el páncreas empieza a producir insulina.  Esta hormona se encarga de distribuir el azúcar a todas la células, para que éstas lo utilicen como combustible.  El problema es que casi nunca utilizamos toda esa energía, porque nuestra actividad física es poca o ninguna y como las moléculas de los productos altamente procesados son tan pequeñas, pronto sentiremos hambre otra vez, estaremos buscando qué comer y repetiremos el proceso anterior, que se resume en grasa acumulada en el abdomen y en las caderas.  

Pero todo no termina allí.  Ahora que ya la insulina segregada por el páncreas logró que el azúcar abandonara el torrente sanguíneo, la glucosa cae por debajo de lo normal.  Entonces, pasamos a un estado en el que nuestro cuerpo nos hace sentir la necesidad de comer más.  Y comemos más carbohidratos o alimentos con un IG alto y vuelve a empezar el círculo vicioso.

En cambio cuando comemos alimentos con un IG bajo o moderado, la liberación de la glucosa en la sangre se produce de una forma más lenta y paulatina, por lo que el páncreas segrega poca cantidad de insulina.  Esto evita que se lleve a cabo el proceso que describí anteriormente y, en consecuencia, no sentiremos la sensación exagerada de hambre y la acumulación de grasa, lo que nos ayudará a mantener el peso.

Hay otros factores que influyen en el proceso de absorción de los nutrientes.  En primer lugar, la respuesta individual de cada individuo.  Las combinaciones de alimentos.  Por cierto, los alimentos ricos en grasa y proteínas relentizan de forma significativa la digestión de la comida y reducen el IG global.  Esto refuerza el concepto del que hablan en el libro del Poder del Metabolismo, sobre mantener la proporción de 1/3 o 1/4 de carbohidratos simples en nuestros tiempos de comida y he comprobado que si funciona, por lo menos para mí.

También influyen el proceso de elaboración, la textura y el troceado del alimento.  Por ejemplo, los granos de trigo integral son relativamente resistentes a la digestión, en cambio, una vez molidos y horneados son muy fáciles de digerir.  Cuanto más madura esté una fruta mayor será su IG, lo mismo ocurre con la cocción de la pasta y los cereales: si se cocinan demasiado su IG aumenta.

Todo esto se resume en aprender para tener un mejor criterio a la hora de elegir nuestra comida.  Este tema es bastante complejo y yo apenas empiezo a conocerlo, pero sí les puedo decir que sería bueno conseguir una tabla que muestre el IG de los alimentos para poder estar más consientes de su efecto en nuestro organismo.

De las frutas, por ejemplo, les puedo decir que el dátil seco y la sandía son las que mayor IG tienen.  La papaya, el mango, el banano, la piña, el melón, las pasas, la chirimoya y el kiwi tienen un IG medio.  De los vegetales, ojo con la calabaza, la cebolla y la zanahoria hervida ya que tienen un IG alto.  Los hongos, la papa (no en puré - alto) y la remolacha tienen un IG medio.  El arroz blanco, las habas, el pan blanco y toda la repostería, caramelos y galletas tienen un IG alto, lo mismo que las gaseosas y la cervezas, aún aquellas sin alcohol.

Creo que entonces el mejor momento para comer las frutas y disfrutar de ellas es la mañana.  Así tendremos tiempo de quemar toda esa energía que nos proporcionan.  Lo mismo que algo de pan o dulce, si es que nos hace falta.  En la noche son más recomendables los vegetales, ya sea en ensalada o en jugo.  Como ven el cuento de que "comete una frutita en la noche", no ha de funcionar muy bien para la mayoría de nosotros, no les parece?   A mí lo que más me sorprende de lo que he investigado es como hemos vivido con verdades a medias que lo que hacen es confundirnos y limitarnos en todo menos en el peso.  Pero ya estamos llegando a la verdad y el conocimiento, que son la alternativa que buscamos todos para mejorar nuestra salud y la calidad de vida.

FILETE DE CORVINA ENVUELTO EN HOJA DE PLATANO

Esta receta es de Sabores, un programa que pasan aquí en Costa Rica y aunque no acostumbro verlo, tengo una amiga que si y me cuenta si sale algo que vale la pena, entonces yo entro y busco la receta en la web.  Así llegamos a esta receta que ya hemos preparado varias veces, mi amiga y yo.  Realmente nos encanta además de que nos hace quedar muy bien con nuestros invitados.  Es super ligera y muy fresca.  Yo como siempre le quito y le pongo de lo mío, por ejemplo, uso un picante en polvo de Chile, que se llama Merken, me gusta por su sabor ahumadito, pero se puede usar el chile panameño Delidas o el que está comercializando un amigo en Panamá que se llama Wild Cilantro 980 PANAMA.  Éste último les recomiendo usarlo al servirlo, no pica y combina perfecto con el resto de los ingredientes.

Ingredientes


6  Filetes de corvina o de tilapia
1 taza de jugo de naranja
1/2 taza de jugo de limón
1 Cucharada de azúcar
1  Cucharada de Paprika
Chile al gusto
2  cucharadas de aceite de oliva
2  cucharadas de mantequilla
1/4 de taza de Jengibre cortado en julianas
2 cucharadas de Ajo  majado
1 Cebolla grande
3-4 tallos de apio
2 Chiles dulce rojo y verde
1 Zanahoria
1 Chayote o zuquini
Cebollina


Procedimiento
Cortar los vegetales en julianas y reservarlos.
Preparar la marinada, mezclando los jugos, la paprika, el chile (si no consigue en polvo use el chile de su preferencia), el azúcar y por último el aceite de oliva.Marine los filetes en esta mezcla durante unos 5 minutos, retire y sazone con sal y pimienta.

Mientras tanto, saltee los vegetales unos minutitos, en un poquito de aceite y mantequilla.  Deben quedar crujientes, porque luego van la horno y se cocinarán un poco más.  Si a usted le gustan más bien duritos, puede saltarse este paso, ya que con el tiempo en el horno o en el bambú steamer, se cocinarán lo suficiente.


Una vez  limpias las hojas de plátano, colocar en el centro un filete y encima un poco de la mezcla de vegetales, luego agregarle unas dos cucharadas de la marinada y cerrar el paquete.


Colocarlo al horno en un pirex a 350º o en el bambú steamer entre 20 y 25 minutos.  Retirarlo y servir con arroz jazmín o arroz blanco salpicado con ajonjolí tostado o un arroz con ayote asado y hongos secos, como lo presenté yo aquel día,  que recibí invitados para el almuerzo.









domingo, 6 de mayo de 2012

¿Qué Desayunar?

Cuando te metes en este mundo de la nutrición y empiezas a investigar, a buscar información  confiable y efectiva, por aquí y por allá, puede resultar abrumador, confuso y complicado decidir qué es lo mejor, qué será cierto y qué no. 

Cuando  yo le digo a la gente que el cereal no es un buen alimento, que hay que eliminarlo de nuestra lista de alimentos dietéticos y que no nos favorece en nada para bajar de peso o mantenerlo y que el consumo de pan hay que moderarlo.   Lo primero que me preguntan es:  ¿Y entonces qué puedo desayunar?  Siempre dudo un poco en contestar porque todavía no estoy convencida sobre qué es lo mejor.  He leído demasiadas teorías y no me queda lo suficientemente claro, estoy haciendo algunas pruebas para ver qué es lo que mejor me resulta a mí y tal vez le pueda funcionar a alguien más.

Una vez más volvemos a un término clave en cualquier proceso "balance".  Sin irnos a extremos.  A mí me encanta saber que tengo un día libre para cada comida.  Cuando se trata del desayuno, lo dejo para el Domingo, porque es cuando más tiempo tenemos en la mañana para disfrutar de esa comida, que aunque sea la más importante del día es a la que menos tiempo podemos dedicar entre semana.

Sin embargo me sorprendo cuando llega mi esperado día libre y lo que termino haciendo es algo super saludable pero rico.  Concluyo entonces, que en verdad cada vez te hace menos falta lo de antes.  El Domingo pasado desayunamos una tortilla de huevos con hongos, espinacas y queso y lo acompañamos con papaya.  Y lo mejor de todo fue cuanto lo disfruté, y de eso se trata.  Aprender a disfrutar de esas cosas que nos hacen bien.

Creo que el batido de proteína de whey combinado con una cucharada de aceite de coco orgánico, fruta y yogour es super buena opción para desayunar de 2 a 3 veces por semana.  Yo uso el que me recomendó mi doctor que es el de Well Being de GNC y me va muy bien.  Es algo muy rápido de hacer y me da bastante energía durante la mañana.  Si me da hambre a media mañana me como 2 rebanadas de pavo o 2 tajadas de queso fresco.  También puede ser una manzana o algo de semillas.  Nada de galletas o barras aunque tengas 50 calorías.
Los demás días tomo algo de fruta con queso cottage o fruta con yogour y granola integral.  Jamón o queso y una rebanada de pan integral con mantequilla.  Ensalada caprese, salmón ahumado con pepinos, salchichas (ojalá sin nitritos).  También preparo wraps envueltos en tortilla de huevo o en lechuga, con jamón, queso y algún vegetal.

He tratado de eliminar los cereales, el pan blanco, las tortillas y los jugos.  No me ha resultado tan fácil pero uno se va acostumbrando poco a poco.  Algunos los dejo para mi día libre aunque aveces entre semana en lugar del pan integral prefiero una tortilla de trigo con queso y jamón, tipo quesadilla.  Que no considero que este mal poruqe engorde, sino por el hecho de que son alimentos procesados y esos son los que debemos ir eliminado de nuestro día a día para lograr ganancias sostenidas en la busqueda por una mejor salud y una mejor calidad de vida.

Eso sí, yo no me salto mi desayuno por nada del mundo.  Eso se lo debo a mi abuela que no nos dejaba salir de la casa sin desayunar y que bueno porque sí que es importante y según algunos expertos debemos hacerlo lo más pronto posible después de levantarnos para arrancar el metabolismo y otros dicen que de ello depende en gran medida cómo será nuestro consumo calórico durante el día.

Con respecto a la fruta, mi recomendación es consumirla de primero en el desayuno o de merienda a media mañana.  Procurar no consumirlas despúes del medio día por su IG.  Nada de frutas en la cena, por favor, chicas, eso es fatal. 

El otro día me pasaron un video de youtube que explica sobre el por qué debemos comer la fruta con el estómago vació.  Y es muy sencillo, la fruta es un alimento de fácil digestión, si la comemos después de haber comido otros alimentos cuando ésta llegue al intestino delgado que donde se absorben los nutrientes, llegará fermentada y por lo tanto no aportará más que azúcar a la sangre.

martes, 24 de abril de 2012

MENÚ SEMANAL NO. 3

Así como los diabéticos solo buscan productos “sugar free”, los gorditos y los preocupados por no engordar buscamos productos “low fat”, “fat free” o "light".  Nuestras refrigeradoras están llenas de ellos.  Entonces, ¿cómo podemos explicarnos que la población de diabéticos cada vez sea mayor y que las tasas de obesidad cada vez sean más alarmantes?  Hay algo que mi lógica me hizo analizar y ver con claridad.  Si el consumo de este tipo de productos ha dominado el mercado durante las últimas cuatro décadas, entonces no son ni las grasas ni el azúcar lo que más nos engorda, no les parece?  
Lo que sucede es que nos dejamos llevar por las campañas publicitarias y por lo que dice la mayoría de la gente sobre la grasa y terminamos consumiendo productos que nos engordan y nos hacen daño porque conocemos la verdad a medias.  La grasa por sí sola no nos engorda, si no hay presente un exceso de insulina en el cuerpo. 



En el caso de ambas poblaciones, tanto diabéticos como obesos, la recomendación principal es reducir en lo posible los carbohidratos refinados.  Lo que tenemos que hacer es tomar consciencia de que el exceso de carbohidratos refinados hace que el cuerpo produzca un exceso de insulina, que es la hormona que se transforma en la grasa que almacenamos.  Por lo tanto tenemos que reducir su consumo al mínimo.
No hay ningún alimento que de por sí sea malo.  Sí existen alimentos que si usted los consume en cantidades pueden ser bastante dañinos a su metabolismo y a su salud.  No hay nada malo en comerse un postre, frituras o chocolates.  Todo es cuestión de proporciones y balance entre los grupos de alimentos.  Podemos disfrutar de todos pero sin abusar de aquellos que ocasionan mucho daño a la salud como los carbohidratos refinados.

Recuerde que en el sistema que propone el libro El Poder del Metabolismo. No tenemos que negarnos absolutamente nada.  Usted puede comer una rebanada de pan, un poquito de arroz y la mitad de un postre.  La idea es que la suma de estos alimentos que “engordan” nunca sea más de una tercera parte de su consumo total en cada comida.  Eso quiere decir que por cada dos porciones de verduras, vegetales y proteínas tomamos una porción de los que engordan.
Si decide comer carne o pollo empanizado considere que ya consumió su porción de pan.  Analicemos el ejemplo de una hamburguesa.  En ella estamos consumiendo dos porciones de pan blanco por una porción de carne y una mínima de vegetales y además lo acompañamos con papas fritas y refresco gaseoso, por lo tanto engorda. 
Mantengamos la proporción, tratando de visualizar todo lo que vamos a consumir en un solo plato, esto incluye la entrada, el plato fuerte y el postre.
En estas sugerencias de menú yo casi no incluyo los carbohidratos refinados más comunes pero si incluyo alimentos que están dentro de ese grupo como los frijoles y papas, cuyo consumo también debe ser controlado.
Si Usted lo necesita puede incluir algún carbohidrato en sus comidas, siempre y cuando siga la proporción indicada, 2 x 1 ó 3 x 1.  No abuse de las grasa pero tampoco les tenga miedo, algunas son necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo y la buena salud.


Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
Sábado
Domingo
Rollos de cerdo o pollo con vegetales en papel de arroz y 
Ensalada de berros y naranja
Ensalada verde
Spaguetties integrales con
Camarones

Ensalada de berenjenas y zuquinis estilo libanés
Carne guizada
Mini vegetales saltados
Ensalada caprese
Ensalada
Pollo empanizado al horno
Espinacas salteadas
Atún sellado sobre cama de
arúgula, frijoles blancos, cebolla morada y aguacate
*1/2 taza de arroz

Ensalada de lentejas con tomates, esparragos y cebolla morada
Pollo al curry
Carne asada
Vainica salteadas con hongos
Waldorf slaw con cranberries

*Opcional

domingo, 8 de abril de 2012

ALGO MÁS SOBRE EL LIBRO EL PODER DEL METABOLISMO

El metabolismo es la suma de todos los movimientos, acciones y cambios que ocurren en el cuerpo para convertir los alimentos y los nutrientes en energía para sobrevivir.
Por alguna misteriosa razón algunos de nosotros engordamos hasta con mirar la comida. Parece que no valen de nada las horas de gimnasio y todos los productos "cero grasa" que tenemos en el refrigerador. Cuando esto sucede decimos que tenemos el "metabolismo lento". Lo peor de todo es que solo asociamos un metabolismo lento al hecho de que nos cuesta bajar de peso pero la realidad es mucho más peligrosa que eso. Esto es debido a que cuando el metabolismo es demasiado lento, todos los procesos del cuerpo también son lentos y ello se puede reflejar en estreñimiento, acumulación de tóxicos, mala circulación, muchas infecciones, mala digestión, colesterol, sobrepeso y obesidad entre otras. Nos aferramos a la idea de que hacer una dieta es el único camino para lograr adelgazar y sentirse bien y dejamos de lado una gran cantidad de factores que reducen el metabolismo y lo hacen "lento". Por eso la información que nos brinda este libro es un portal para sacarnos de nuestra ignorancia y que podamos tomar cartas en el asunto para descubrir cuál o cuáles de estos factores son los que nos están causando tener "un metabolismo lento".
Además de algunos datos que conocemos que son beneficiosos para el buen funcionamiento del metabolismo, como lo son un régimen de ejercicios, la ventaja de usar carnes blancas en vez de carnes rojas, el tipo y la cantidad de agua que consumimos, hay datos que la mayoría desconocemos que son vitales y determinantes para alcanzar el éxito.
Voy empezar por la primera causa que es el exceso de azúcares y carbohidratos refinados.
Los carbohidratos son alimentos necesarios. Pero existen dos calidades de carbohidratos: carbohidratos naturales y carbohidratos refinados. Los que están en su estado natural sin haber sido manipulados industrialmente por el ser humano. Ejemplo: vegetales y frutas. Los refinados son productos modernos de la industria alimentaria y han sufrido una variedad de procesos de pulido, blanqueado, molido y refinación.
Algunos carbohidratos naturales son muy dulces como el plátano, el mango o las pasas. Otros no tienen tanta azúcar como las fresas, las manzanas y las peras.
Cuando los carbohidratos se procesan industrialmente pierden una buena parte de su valor nutritivo (vitaminas y minerales) y se convierten en alimentos que nos engordan con facilidad. Por ejemplo la parte más nutritiva del trigo es el germen de trigo, que es donde el grano tiene todas sus vitaminas y minerales y nosotros terminamos comiéndonos sólo el almidón (azúcar simple) del trigo.
Los procesos industriales para refinar los carbohidratos son violentos. Estos alimentos están tan refinados y sus moléculas son ya tan pequeñas que el cuerpo humano los convierte en glucosa rápidamente sin mucho esfuerzo. Todo lo que aumente demasiado la glucosa en el cuerpo habrá de crear un exceso de grasa corporal.
Con excepción del maíz y la remolacha, prácticamente todos los otros vegetales nos ayudarán a adelgazar y a proteger nuestro organismo. La remolacha se usa hoy en día como fuente principal del azúcar blanca refinada. Por otro lado, pocos alimentos engordan más que el maíz por su alto contenido de azúcar fructosa. Tanto así que los derivados del maíz son utilizados para engordar cerdos, gallinas y ganado.

Además los carbhidratos refinados son adictivos. El consumo excesivo de ellos causa un estado de acidez en el cuerpo que reduce el metabolismo. También tienen un efecto devastador sobre nuestro estado de animo ya que causan sueño y cansancio y eso tiende a ponernos intolerantes y de mal humor y a muchos los lleva a la depresión.
Estos también favorecen los procesos inflamatorios del cuerpo como migrañas, dolores artríticos, dolores de espalda, daños en el corazón, hígado y riñones. Se ha observado que las dietas que recomiendan para aliviar estas dolencias es rica en proteínas muy digeribles como el pescado y vegetales y frutas por su contenido de polifenoles que bloquean la inflamación.
No tienen por qué creer en todo cuanto he dicho.  Hagan lo que hice yo.  Comprueben por Ustedes mismos algunas de las ventajas de hacer los cambios sugeridos a la hora de comer.  Almuercen durante una semana una comida baja en carbohidratos refinados y alta en proteínas y vegetales(Por ejemplo: Un filete de corvina, ensalada verde y tortas de zuquini) y observen como se sienten durante la tarde.  Y observen cómo empieza a mejorar su digestión, cómo se disminuye el estreñimiento, cómo aumenta la energía y cómo cambia su estado de ánimo.  Eso es tener calidad de vida.  Observen también, cúanto tiempo pasa antes de que vuelvan a tenr hambre.  De seguro será en un periódo de no menos de 4 horas, a diferencia del día en que decida comer pasta.