martes, 14 de mayo de 2013

4 Pasos para empezar

Las siguientes son algunas recomendaciones básicas para empezar a cambiar hábitos de alimentación de forma permanente y definitiva.   Eso quiere decir que desde el momento que decidas implementar estos cambios de hábitos, tu vida va a cambiar.  Eso sí, vas a tener que desaprender viejos hábitos que solo te han servido para subir de peso, sentirte cansada y sin energía y desarrollar enfermedades.  Vas aprender cosas nuevas, la forma correcta de alimentarte, de elegir lo que comes y el mejor momento para hacerlo.  Vas a probarte a ti mismo que se puede comer sano y aun así seguir disfrutando de la vida, de una mejor salud y con una mejor condición física.  Yo te prometo que si sigues estos consejos y empiezas a aplicarlos muy pronto te vas a empezar a sentir mejor que nunca y no querrás volver atrás, sino por el contrario, querrás seguir mejorando, sintiendote y viendote cada día mejor.

Esta es una maratón, tienes que recorrer muchos kilómetros antes de llegar a la meta.  Eso se logra paso a paso.  Un día a la vez.  No te desesperes, lo importante es ir implementando uno o dos hábitos cada semana.  Observando cómo reacciona tu cuerpo y tu mente ante estos cambios y haciendo los ajustes necesarios.  El resultado final será la suma de pequeños logros que alcanzarás en el camino.

Lo que necesitas es determinación, deseo y voluntad de convertirte en tu mejor versión.  En otras palabras “ganas de verte y sentirte mejor”.  Yo por mi parte me comprometo a apoyarte y a guiarte en este proceso, pero necesito que tú también lo hagas.  Te tienes que comprometer hoy contigo misma, con tu salud y con tu familia. Tus hijos te necesitan y es tu deber como madre darles buenos ejemplos y crear en ellos buenos hábitos de alimentación y de salud, con ello les estás dándoles un legado tan valioso e importante como su educación académica.  Recuerda que los hábitos al igual que los genes son heredables.

Paso 1
Decídete. Proponte cambiar, tener una mejor salud, verte y sentirte mejor.  Y sabes qué?  Todo eso es posible si tú lo deseas y decides que ocurra.  Yo sé que tú puedes hacerlo y yo estoy feliz de poder apoyarte.  Olvídate de la palabra dieta, esa palabra para nosotros desde hoy deja de existir. Las dietas limitan, imponen y se abandonan.  Nosotros vamos a adoptar una nueva forma de vivir.  Un nuevo estilo de vida que será permanente, definitivo y gratificante.

Paso 2
Desintoxícate.  Vivimos en un mundo super tóxico.  No comemos adecuadamente.  Los agricultores utilizan pesticidas que son muy nocivos para la salud.  Respiramos aire contaminado todo el tiempo.  Todo eso sobrecarga el sistema y éste se bloquea y no le permite trabajar adecuadamente.  Por eso es super importante que le ayudes a tu cuerpo a desintoxicarse.  Hay muchas maneras de hacerlo, debemos siempre procurar hacerlo de la forma más natural posible, para no agredir a nuestro cuerpo.  Mis recomendaciones: Zrii Purify.  Cualquiera de los dos son naturales, el Zrii es de medicina Ayurveda, 100% natural y en mi experiencia es poco agresivo sin embargo a diferencia de otros, además de limpiar tu tracto digestivo, ayuda a purificar y a remover toxinas del sistema circulatorio y de otros órganos vitales (hígado, riñones, etc.).  Estos tratamientos duran una semana y debes mantener una dieta sana durante esos días, evitando las carnes rojas, el licor y los productos procesados.  Prefiere pollo, pescado, muchas verduras, granos y frutas.  También es muy recomendable realizar alguna actividad física aunque sean caminatas largas para que puedas sudar, recuerda que la piel es el órgano más grande del cuerpo y a través del sudor también puedes eliminar muchas toxinas.  Pero lo más importante de todo es tomar mucha agua durante estos días.  Si no estás consumiendo el mínimo de agua que necesitas debes tratar de llegar.  Toma agua preferiblemente fría (lo de fría es porque el agua fría hace que el cuerpo trabaje más o queme más tratando de llevarlo a su temperatura normal que es de 36°).  No es un mito, es una verdad.

Paso 3
Aprende. Es muy importante que entiendas cómo funciona nuestro cuerpo.  Qué y cuanto necesitamos para que el cuerpo pueda realizar todas sus funciones vitales.  Cuáles son estas funciones.  Cuánta energía consumimos (comida) y cuanta energía gastamos (actividad física).  Esto toma algo de tiempo.  Tienes que leer un poquito pero vale la pena porque es la única forma de que el cambio se genere por voluntad propia.  A partir del conocimiento y no de lo que otros que saben menos que uno opinan o digan.  Además solo tú te puedes llegar a conocer realmente bien, saber cuáles son esos factores que te limitan y superarlos, qué alimentos te tientan demasiado y reemplazarlos por otros el 90% del tiempo y cómo reacciona tu cuerpo al consumir cada grupo de nutrientes esenciales.  

Paso 4
Agenda el tiempo de ejercicios. Es básico que entiendas que ejercitarte no es una opción, simplemente es vital.  Necesario, indispensable.  La buena noticia es que puedes empezar con 3 días a la semana y cuando te sientas cómodo (y ese día llegará) agregar un día más hasta llegar a 5 días semanales.  Hacer ejercicios no solo te ayuda a liberar estrés, a quemar grasas, a ganar músculo y a verte mejor, sino que también ayuda a no disminuir la tasa metabólica en descanso que disminuye de forma significativa después de los 25 años.  Eso significa que cada día tu cuerpo requiere menos energía (entiéndase comida) para funcionar y por lo tanto todo lo que comes demás se acumula, o sea, te hace engordar.


lunes, 13 de mayo de 2013

Tortas de Salmón


Rinde para 5 porciones

Si empiezo a enumerar las propiedades del salmón, no terminamos. Solo voy a decir que es una importante fuente de Omega 3, un aceite esencial para el buen funcionamiento de nuestro organismo y que el cuerpo no lo produce, razón por la cual debemos adquirirlo a través de los alimentos. Estas tortas son una forma fácil y económica de incorporarlo a nuestra dieta.


Tortas de salmón con ensalada de lentejas

INGREDIENTES

1 lata de salmón grande (puede sustituirlo por atún)

2 cucharadas cada uno de los siguientes ingredientes: culantro, cebollina, perejil y cebolla todos pasados por el procesador

1 huevo ligeramente batido

½ taza de panko (pan molido japonés) yo uso este porque es hecho con harina de arroz pero puede cambiarse por pan molido tradicional

½ cucharadita de chili powder o pimienta

1 cucharada de mayonesa

1 cucharadita de Gran Masala (mezcla de especias) opcional

Sal al gusto

Picante si lo desea


PREPARACIÓN

Mezclar todos los ingredientes en un tazón hasta que se integren bien y luego formar las tortas. Cocinarlas en una sartén con muy poquito aceite, casi untado, hasta que se doren por ambos lados.

Estas tortas las acompañé con una ensalada de lentejas. También pude ser con un ragú de lentejas, que son unas lentejas guizadas sin mucho caldo. Se preparan con lo usual de un sofrito más tomate y zanahorias.

domingo, 7 de octubre de 2012

El conocimiento cambió mi vida y quiero compartirlo

Cuando tomas una decisión de vida es muy difícil sostenerla en un mundo en el que la mayoría de las personas te miran como un si fueras una “fitness freak”.  Honestamente, no me importa.  Estoy convencida de que aprender y actualizarme sobre nutrición y salud me va a permitir sentirme bien y cómoda conmigo misma por varios años más.  Yo como casi de todo, solo que ahora entiendo mejor cómo funciona verdaderamente mi cuerpo.  Eso me ha permitido hacer  conciencia,  eligir mejor y moderarme ante lo que sé que no me conviene. 

Pero no deja de ser un poco frustrante estar rodeado de personas que comen lo que sea, cuando sea y además me miran como bicho raro cada vez que les digo algo de lo que he aprendido y trato de hacer.  No logran entender por qué aún de vacaciones hago ejercicios 5 días a la semana y menos cuando digo “no gracias” a una gaseosa.  Pareciera que les importara muy poco su salud y su apariencia física o que a mí me importa demasiado.
Pero cada quién encuentra su recompensa y su satisfacción en lo que hace con convicción y decisión.  De lo contrario, sería muy fácil seguir con los mismos viejos hábitos y como dice una buena amiga:  “el que puede puede y el que no critica”.

No puedo con la gente que me dice “yo no como eso”, “yo no sé cocinar”, “a mí no me gusta hacer ejercicios”.  Pero escuchan de una pastilla o de unas gotas y las quieren comprar para poder rebajar.  Eso es absurdo, raya en la ignorancia.  Es imposible lograr algo que valga la pena sin esfuerzo alguno.  Hay que cambiar hábitos, eso es muy duro, pero no imposible.  Hay que atreverse a comer cosas que nunca antes han comido y que muy probablemente le van a gustar.  Hay que cocinar, no queda de otra.  En mi cocina el lema es “la buena cocina es fácil”.  Las cosas más ricas  y saludables son las más sencillas de preparar, no llevan muchos ingredientes y se disfrutan mucho.

Me siento realmente muy feliz de poder compartir mis conocimientos y mis recetas con la gente que quiero y aprecio y a quienes les deseo larga vida y salud.  Por eso cree este blog y también organizo cursos de cocina.  Quiero que la gente experimente con nuevas recetas, con nuevas combinaciones, que se den cuenta de lo fácil que es comer bien, que no hay que sacrificar sabor para lograrlo y que trae consigo demasiados beneficios.

Mi próximo curso será de ensaladas, pero más que prepararlas lo que pretendo es que las prueben, que las degusten y que salgan dispuestas a prepararlas en casa.  Además les daré algunos consejos de nutrición y les explicaré cómo funciona el cuerpo.  Después de este curso de dos días, empezaré con una serie de clases que he llamado "Días de la Semana".  Durante esta serie prepararemos menús diarios, nada complicados, pero sí muy diferentes y saludables.  Las clases serán en mi cocina, cada 15 días y la intención con estas clases es que vengan, me ayuden a preparar los platos,  nos sentemos a la mesa y puedan repetirlos en casa.  También trabajaremos sobre el menú semanal.


miércoles, 3 de octubre de 2012

ENSALADA FUSION ORIENTAL

Esta creación es una mezcla entre Asia, Oriente Medio y Occidente, por lo que es una verdadera fusión de sabores, aromas y texturas.  El aderezo a base de tahini le aporta un alto contenido de calcio y ese sabor que nos evoca la comida libanesa, mientras que el jengibre nos lleva a Asia y el dulce mango nos habla de lo nuestro.  Yo la serví como acompañante de un pollo con salsa Hoisin.  Espero que les guste.


Ingredientes

1 (4 tazas) Lechuga

2 tazas de repollo morado

1 pepino grande

1 zanahoria

4 rábanos
Jengibre al gusto

1 mango maduro pero firme

Semillas de ajonjolí

Aderezo

¼ taza de tahini

½ taza de yogur

El jugo de medio limón

1 cucharada de miel de abejas

Procedimiento

Lavar y escurrir bien la lechuga antes de picarla en trozos medianos.  Rallar el repollo morado, lavarlo y escurrirlo.  Rallar la zanahoria.  Pelar el pepino, partirlo a la mitad y retirarle las semillas, luego cortarlo.  Pelar y picar el mango.

Rebanar los rábanos y el jengibre.

Combinar todos los ingredientes en un tazón y reservar hasta el momento de servir.

Para el aderezo mezclar todos los ingredientes y agregar a la porción de ensalada que se va a consumir.

Al servirla agregar por encima semillas de ajonjolí.

viernes, 14 de septiembre de 2012

¿Qué hay de las Proteínas?

Ayer me preguntaba una amiga si tenía información sobre las porteínas y me di cuenta de que me he enfocado mucho en hablar de lo que más daño nos hace y he dejado de lado algunas de las cosas buenas de la vida y para las que contamos con un programa genético.  Por ejemplo, las proteínas. 
Las proteínas son salud, son juventud, son buena figura.  Si faltan las proteínas, en el cuerpo las cosas dejarán de ir como debería.  Bajará el metabolismo.  Cada célula se debilitaría.  Te quedarías sin energía. Y es que el cuerpo está formado por proteínas.  Cada célula, los músculos, las hormonas, las defensas, sangre, las enzimas, la piel....El 20% de la estructura corporal está basada en las proteínas.  Durante el crecimiento sirven para crear tejidos nuevos y en la edad adulta para reparar o renovar los que ya están formados.
Además las proteínas estimulan hormonas, como el glucagón, que regula el metabolismo ayudándonos a adelgazar.  Las proteínas sacian el apetito,y por eso las dietas ricas en proteínas han tenido tanto éxito, mientras que la historia de las dietas bajas en grasas han hecho que la gente cada día consuma menos proteínas por lo que disminuyen la masa muscular y aumentan la grasa.
Las proteínas son moléculas relativamente grandes. Sin embargo, sus componentes esenciales son compuestos naturales llamados aminoácidos.  Las proteínas usadas por el cuerpo humano requieren veinte aminoácidos.  El cuerpo puede producir once de estos aminoácidos; los nueve restantes conocidos como aminoácidos esenciales, deben provenir de los alimentos. 
Algunos expertos consideran que el cuerpo humano para mantenerse sano y en forma necesita consumir diariamente 1 gramo de proteína por cada kilo de masa corporal.  Los deportistas pueden necesitar más, pero de cualquier modo puedes consumir más de las proteínas magras sin exponerte.  Por el contrario te ayudarían a gastar más energía por las siguientes razones:
  1. Digerir las proteínas consume más energía (calorías) que digerir carbos o grasas.
  2. Estimulan  la producción de la hormona glucagón. El glucagón envía señales al cuerpo para trasladar la grasa alimentaria al torrente sanguíneo y utilizarla como fuente energética en lugar de almacenarla.
  3. Ayuda a conservar la masa muscular, que de otro modo podría sacrificarse con una dieta de pérdida de peso rápida.
  4. Comer proteínas ayuda a mantener estable el nivel de azúcar en la sangre.
  5. Elevan el metabolismo y aceleran la acción de la glándula tiroides, cuya principal función es regular el metabolismo.
  6. Ayudan a moderar el apetito para evitar los atracones.
Quiero aclarar que me estoy refiriendo a proteínas magras de origen animal.  Pescados como salmón, atún, lenguado, tilapia, corvina, sardinas.  De las aves las partes magras como la pechuga de pollo, de pavo, huevos hasta dos diarios (no más de 4 yemas por semana si sufres de colesterol alto) y claras hasta 4 por ración.  Las carnes rojas deben comerse con moderación, lo mismo que aquellos cortes con grasa y embutidos.  Éstos últimos deben consumirse ocasionalmente.
Para mí las meriendas proteínicas son un éxito porque te sacian, te quitan la ansiedad y no te aportan azúcar en la sangre que es lo que debemos evitar para bajar o mantener nuestro peso y nuestra energía al tope.  Por ejemplo:  yogour, pavo, queso fresco bajo en grasa, queso cottage, 20-30 gramos de nueces sin tostar resultan muy buenas opciones.
También podemos encontrar proteínas en otro tipo de alimentos como lo son el arroz silvestre, el amaranto, las lentejas, la coliflor, el brócoli, las semillas, etc.  No quiero terminar sin hablarles de la quinoa.  Es una excelente fuente de proteína menos conocida en nuestros países pero cuyo consumo se está poniendo de moda y les cuento que vale la pena atreverse, ya que muchos investigadores han demostrado sus beneficios a la salud. 
Yo hasta hace poco la probé y me encantó y a mi familia también, sustituye al arroz.  Es una semilla, no un grano pero al entrar en contacto con el agua y el calor su tamaño crece y a mi se me parece al granito de cebada.  Tiene múltiples usos.  En internet hay miles de recetas pero una forma muy fácil de introducirla es cocinándola según las instrucciones de la caja y agregándola a un guizo de verduras, carne o pollo.  Casi no se siente y queda realmente rica.  También se puede preparar con vegetales y se puede comer caliente, tibia o fría, según tus preferencias.  La próxima vez que vayas de compras atrévete a comprarla y pruébala.
Recuerda entonces incluir proteínas en todos tus tiempos de comida para empezar a obtener más beneficios de ellas.  Tu cuerpo te lo agradecerá y en poco tiempo se te empezará a notar.  No dejes de contarmelo.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La Desintoxicación está de moda

La mayoría de las personas creemos que el manejo del peso se limita sólo a una sencilla lista de alimentos que se deben comer o no comer. Diversas investigaciones han demostrado que las toxinas vuelven lento el índice metabólico del cuerpo; disminuyen la sensación de saciedad y por ello, inducen a ingerir más y más calorías; y limitan la habilidad para quemar grasa.  Las toxinas no sólo pueden llevar a ganar peso sino también a sabotear la habilidad para perderlo.

Las toxinas ambientales incluyen químicos domésticos, contaminantes industriales, aditivos alimenticios y pesticidas.  Las toxinas internas son los productos de desecho generados por los procesos metabólicos normales dentro del cuerpo.  Dichas toxinas metabólicas son el resultado de la descomposición de proteínas, almidones y grasas.

Cuando el cuerpo se enfrenta a la toxicidad, en su esfuerzo por diluir las toxinas hidrosolubles, retiene agua, y en su intento de diluir las toxinas solubles en grasa, retiene grasa.

Mientras más grasa se tiene más toxinas se retienen.  A medida que se pierde peso, las células grasas liberan toxinas en el torrente sanguíneo.  Una vez que estas están en la sangre pueden ocasionar todo tipo de problemas.  La desintoxicación es el proceso de atrapar estas toxinas y sacarlas del cuerpo.

Lo cierto es que no podemos vivir en una burbuja libre de toxinas.  La buena noticia es que podemos minimizar sus efectos procurando consumir alimentos orgánicos, productos de limpieza naturales, haciendo ejercicios, tomando baños sauna, comiendo vegetales y frutas, o con programas de limpieza y suplementos herbales.  Un excelente complemento, que favorece mucho este proceso son los drenajes linfáticos.

Esto se ha puesto de moda ahora, pero este concepto es tan antiguo como el concepto de la salud.  Hay referencias de procedimientos para lograrlo desde hace miles de años, donde los médicos ya usaban enemas para ayudarle al cuerpo a limpiarse y a combatir las enfermedades.

Ahora sabemos que la solución o las alternativas no tienen que ser extremas e invasivas.  El ejercicio por ejemplo, mueve el sistema linfático, el cual es el encargado de recolectar las toxinas.  De esta manera durante el ejercicio el sistema linfático descarga las toxinas en el sistema circulatorio donde pueden ser procesadas por el hígado y eliminadas a través de la vejiga o el colon. 

El ejercicio al igual que el baño sauna ayudan a sudar toxinas.  En el caso del baño sauna, éste ayuda a subir la temperatura basal con lo que se logra estimular la producción de la hormona de crecimiento, que le ayuda al cuerpo a botar grasa conservando masa muscular magra.  Y también  beneficia a la piel, ya que se eliminan muchos desechos celulares a través de los poros.

También existen en el mercado muchos tratamientos de desintoxicación a base de hierbas y hay médicos naturistas que también pueden ayudar con estos procesos de la forma más conveniente para cada persona.
 
Te invito a que tomes la decisión de iniciar un plan de desintoxicación antes de comenzar un programa para perder peso para que nada sabotee tus esfuerzos, puedas alcanzar tus logros y mantener una buena salud.

¿Cómo funciona el hígado?


En el post anterior hablamos de la importancia de la fibra en nuestra dieta y dijimos que son los alimentos naturales, como las frutas, vegetales y granos enteros la merjor fuente para obtenerla.
Además de los anteriores, están las nueces y semillas sin tostar; grasas, lácteos y productos de la carne de res, pollo y otros, que no han sido procesados.  Este es el tipo de de alimentos que debemos consumir mayormente.
Si se fijan, aquí no hemos incluidos  alimentos empacados, alimentos congelados, galletas y pasteles, edulcorantes artificiales (sacarosa, aspartame y sucralosa) aceites hidrogenados como la margarina), jarabe de maíz alto en fructuosa, y cualquier producto preparado que contenga alguno de estos ingredientes, porque todos estos alimentos entran en la categoría artificial y lejos de aportarnos algún beneficio nutricional lo que hacen es contribuir a intoxicar nuestro organismo, lo que degenera no solo en un aumento de peso, sino en un sin número de enfermedades y procesos inflamatorios.

Para entender por qué esta distinción es importante, debes entender la función del hígado. El hígado es el órgano interno más grande del cuerpo y es el responsable de una variedad impresionante de funciones que mantienen la vida y promueven la salud, incluyendo aquellas que hacen posible la pérdida de peso saludable y el manejo del peso. Siendo parte integral de incontables procesos metabólicos, el hígado apoya al sistema digestivo, controla el azúcar en la sangre y regula el almacenamiento de grasa. Una de las funciones más importantes del hígado, y la más crucial para perder peso, es la descomposición química de todo lo que entra a tu cuerpo.

Es trabajo del hígado diferenciar entre los nutrientes que deben ser absorbidos, y las sustancias peligrosas o innecesarias que deben ser eliminadas del torrente sanguíneo. Sin embargo, cuando es sobrecargado con toxinas (como los edulcorantes artificiales y otros químicos que son agregados a los alimentos empacados), el hígado se “obstruye” y no puede procesar efectivamente los nutrientes y las grasas. Si tu hígado no puede procesar los nutrientes y las grasas que tu cuerpo necesita, vas a ganar peso y no vas a ser capaz de perderlo.

El hígado también produce bilis, una sustancia crucial para la desintoxicación del cuerpo. La bilis ayuda a descomponer las grasas y a asimilar las vitaminas solubles de grasa. Sin embargo, cuando la bilis está excesivamente congestionada con las toxinas que está tratando de filtrar, simplemente no puede funcionar apropiadamente. Se vuelve espesa, viscosa y altamente ineficiente.
Una vez más es evidente que tenemos que cambiar nuestros arraigados hábitos de alimentación.  Tenemos que transformar nuestra cocina y nuestra percepción de lo saludable.  No hace falta llenar la despensa ni el refrigerador con productos dietéticos.  Lo que hace falta es comer productos naturales y lo mejor es que éstos últimos tienen mucho mejor sabor, son fáciles de preparar y te harán sentirte y verte mucho mejor.
No te pierdas el siguiente post sobre las toxinas.  Está super interesante.